Elegir bien la potencia es clave: un equipo pequeño trabaja al límite y gasta de más; uno demasiado grande, también. Se mide en frigorías.
Regla orientativa
Como referencia muy general, suelen hacer falta unas 100 frigorías por metro cuadrado. Una habitación de 15 m² pediría en torno a 1.500 frigorías. Pero es solo una orientación.
Qué más influye
- La orientación (sur y oeste reciben más sol).
- El aislamiento y el tipo de ventanas.
- La planta (un ático calienta más).
- Las fuentes de calor (electrodomésticos, mucha gente).
Por qué lo calcula el instalador
Un buen instalador no va «a ojo»: calcula las frigorías para tu caso antes de recomendar un equipo. Así aciertas en confort y en consumo.
En la visita, el instalador calcula la potencia y te recomienda el equipo. Te la gestionamos gratis.